Emmet camino hasta su habitación, se lavo el rostro y parecía más feliz de lo usual, la mujer que amaba tan profundamente había vuelto por ella misma, ahora se podría considerar que ya no era una prisionera, era la señora de la mansión Dankworth era su esposa por voluntad propia, cuando salió del cuarto de baño para buscar ropa y poder darse una ducha, todo para poder estar listo a tiempo pues no quería hacer esperar a su dulce señora, se percató que Alfred lo esperaba en la habitación
— Tienes