64.
GINEBRA.
—¿Por qué me preguntas eso, Ginebra?—preguntó sorprendida—, ese hombre respira por y para ti.
—Lo sé, pero ¿crees que sería capaz de hacer algo así?—pregunté—, tú eres la hermana, lo conoces mejor.
—Si lo estas considerando es porque pasó algo, dímelo—exigió saber—, porque juro que sí lo está haciendo le cortare los testículos. Uno por uno. ⠀ ⠀ ⠀ ⠀ ⠀ ⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀ ⠀ ⠀⠀ ⠀ ⠀ ⠀ ⠀ ⠀ ⠀ ⠀ ⠀ ⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀ ⠀ ⠀⠀ ⠀ ⠀
—Lo escuche hablando por teléfono—suspire y le conté todo lo que había esc