El sol se había posado en lo más alto, por la pequeña rendija de la ventana se filtraban ciertos rayos que caían sobre mi rostro. Me removí incomoda y mis alarmas se activaron al sentir el peso al otro lado de la cama, me levanté asustada y lo vi dormido. Era Dom, no recordaba que se había quedado conmigo. Suspire con tranquilidad, me levanté rápidamente y tome una ducha rápida, me vestí con ropa cómoda y recogí mi cabello. Me coloque el gorro de silicón y encima la peluca de color rojo, era un