Desperté sintiendo un brazo atrapado en mi cintura, unas piernas enrolladas en la mías y un cálido peso a mi lado. Verlo dormir era de mis cosas favoritas, amaba verlo siempre. Pero más amaba dormir junto a él, sentir su respiración en mi nuca me hacía sentir algo inexplicable. Intente no moverme para despertarlo, pero fue en vano. Abrió sus ojos chocando su feroz mirada con la mía, me devoro en un apasionado beso. Escuche rugir su estómago y me reí sin parar, me levante para ir a cocinarle alg