Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de decir esas crueles palabras fue en busca de Sam.
Coco derramó unas lágrimas de rabia y de odio.
—Maldito omega, maldito, mil veces maldito.
Ella se limpió las lágrimas de sus ojos con su mano, sacó su móvil, pulsó unos botones y llamó a alguien.
Segundos después la llamada se conectó.
—Sí?
—Háganlo.
Después que Coco dijo s&oacut







