Mundo de ficçãoIniciar sessãoVuelvo a respirar profundo y me concentro en mi trabajo. Veo un vaso de jugo que colocan en mi mesa.
—Gracias, Joe —agradezco automáticamente.Es su costumbre traerme uno cada mañana. Sabe que me encanta. Extiendo la mano para tomarlo sin mirar, concentrada en el diseño que estoy haciendo, pero el vaso se aleja.—No soy Joe, amor. —Salto asustada y levanto la mirada.—¡Robin, me asustaste! —digo todavía






