Mundo de ficçãoIniciar sessãoMi corazón late acelerado, como si acabara de correr una carrera, y un puñado de emociones contradictorias me inundan. ¿Por qué siempre sabe exactamente cómo desestabilizarme? ¿Y por qué me permito caer en su tono una y otra vez?
—Está bien —acepto, recordando los documentos que debe firmar para que mi empresa pase a ser mía por fin—. Aquí estaré.—Hasta mañana, Ema —se






