30. SUEÑO O REALIDAD
Después de una hora de baile ininterrumpido, volvemos al bar por más bebidas. Serrí expresa su deseo de salir a fumar. Aunque no fumo, decido acompañarla. El espacio exterior es precioso, con una vista impresionante de unas fuentes. Riendo como dos tontas, ya con el alcohol circulando en nuestro sistema, somos abordadas por dos hombres atractivos.
—Buenas noches, chicas —comienzan a decir en lo que se acercan—, nos preguntábamos si les gustaría acompañarnos a una discoteca latina.
—Buenas noch