120. LAS PAREDES DE LA CASA

Vemos a los extraños alejarse de la entrada. Estaba realmente asustada ahora, al ver que nos estaban espiando. Me tomé la cabeza y me dejé caer en el sofá.

—Robin, creo que mejor nos quedamos aquí abajo en mi casa imaginaria —digo con los ojos cerrados.

—De acuerdo, Ema —escucho a Robin—. Vamos a quedarnos y averiguar qué fue esa información que robó Iris.

—¿Por qué piensas que fue ella? —pregunto enseguida.

—No lo pienso —contestó con firmeza—. Estoy seguro. Creo que es algo que hacían tus padres. Vamos al laboratorio.

—Espera, Robin, mira qué lindo —lo detuve por un brazo.

Vemos a los extraños alejarse de la entrada. Estaba realmente asustada ahora, al ver que nos estaban espiando. Me tomé la cabeza y me dejé caer en el sofá.

—Robin, creo que mejor nos quedamos aquí abajo en mi casa imaginaria —digo con los ojos cerrados.

—De acuerdo, Ema —escucho a Robin—. Vamos a quedarnos y averiguar qué fue esa información que robó Iris.

—¿Por qué piensas que fue ella? —pregunto enseguida.

—No l
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP