105. TIRA DEL HACHA
Victoria parpadeó varias veces, como una rata atrapada frente a una trampa que sabía que estaba a punto de cerrarse. Intentó enderezarse y adoptar esa postura de seguridad que tan bien practicaba, pero algo en la intensidad de Robin la desmoronaba por dentro.
—Hace veinte días, señor —vuelve a contestar el mismo joven.
—Que levante la mano el que sepa qué significan estas cartas—, todos levantan las manos.
Victoria abrió la boca, pero Robin levantó la mano, deteniéndola. Amé ese gesto. Es