AMOR OCULTO. 1-LA VERDAD DE ISMAEL.
—Me siento cansada —esa fue la señal de Anika, para informarme que era hora de partir.
—Si —hice mi mejor esfuerzo para no mirarla, para ignorar por completo su presencia en el lugar, para intentar no detallar cómo el chico hacía todo por satisfacerla a la luz de los ojos de todos y no como tuve que hacer yo durante meses, entre las sombras.
Quería creer que la sonrisa en respuesta a ese chico era genuina, que era igual a las que ella solía darme, pero me daba cuenta que aquella expresión n