65. AIDEN Y STAN.
Mis manos estaban temblando, mi pecho dolía enormemente y mi pulso estaba demasiado descontrolado, el dolor punzante no era solo en mi abdomen, también en el cuerpo.
“Mi abdomen, mi bebé”
En general me sentía destrozada, podía escuchar los gritos de las personas afuera, podía escuchar tantas cosas, pero la voz de Stan no. No lo escuchaba, intenté tocarlo pero sus manos estaban frías.
—Señora Alice, vamos a sacarlos —era el jefe de seguridad de Stan.
—No responde, Stan no responde —es lo úni