64. JAQUE.
—¡¿DÓNDE ESTÁ?! —el hombre gritaba como un loco. Estaba a pocos pasos de Stan, pero no me podía mover, junto a mi estaba su ahora confesa hermana que apretaba los puños con fuerza.
—¡Buscamos a una chica! Alice Harper, no es tan difícil —ese hombre gritaba con demencia y mi cuerpo se tenso. ¡Maldita Paris!
El llanto de una mujer se escuchaba por el lugar. Cuando levanté mi cabeza un poco, pude ver que habían 3 hombres. Uno sostenía a Virginia por el cuello mientras le apuntaba con un arma, otr