Jackson.
—Si estás aquí...— Tengo que tragar para aclarar el graznido de mi garganta. Ni siquiera puedo recordar la última vez que hablé. Definitivamente, no mucho después de que cada palabra comenzara a hacer que mi garganta se sintiera como si estuviera ardiendo. —Si estás aquí por lo que creo que eres, realmente elegiste un mal momento—.
Él se ríe y se adentra más en la habitación. —Bueno, estás haciendo bromas, así que supongo que no estás tocando a las puertas de la muerte—.
—¿No lo soy?—