CAPÍTULO 150: REDENCIÓN.
CAPÍTULO 150: REDENCIÓN.
El hangar estaba sumido en un silencio opresivo, roto solo por el zumbido constante de los motores del jet privado. Adeline permanecía inmóvil, pálida como una hoja, con lágrimas contenidas en sus ojos. Logan la mantenía sujeta, el cañón de su pistola presionando con fuerza. Afuera, la policía gritaba órdenes, pero nadie se atrevía a entrar. La tensión era asfixiante; cada segundo parecía una eternidad.
Lucien caminó con las manos alzadas, despacio, sus pasos resonando e