CAPÍTULO 149: PREPARANDO UNA EMBOSCADA
La noche envolvía el auto con un aire pesado y frío. Desde el parabrisas, Giovanni observaba las luces parpadeantes de los aviones en la distancia; cada destello aumentaba su ansiedad. Golpeaba el volante con los dedos, su irritación creciendo a cada segundo que pasaba en ese lugar.
—¿Por qué demonios estamos esperando? —gruñó, su voz baja pero cargada de furia contenida—. Podríamos entrar ahora mismo y acabar con esto.
A su lado, Lucien estaba recostado en