CAPÍTULO 128: UN VACIO IMPOSIBLE DE LLENAR.
CAPÍTULO 128: UN VACIO IMPOSIBLE DE LLENAR.
Giovanni se dejó caer de rodillas frente a Adeline. Su corazón latía como un tambor desafinado, acompasado por la marea de emociones que lo invadían. Con los labios temblorosos, recostó su cabeza contra las piernas de ella, sintiendo el calor de su cuerpo, ese calor que había sido su refugio tantas veces, pero que ahora solo lo llenaba de un dolor desgarrador.
—Adeline, te amo como nunca amaré a nadie en mi vida —murmuró, su voz rota—. Pero… ¿cómo pue