La familia Mendoza estaba de lo más furiosa y ofendida, jamás los habían insultado tanto en su propia casa, Regina Mejía se había convertido en una mujer despreciable, con la lengua de una víbora
Regina mientras el mayordomo y el chófer la sacaban de la mansión, seguía gritando que el pequeño Terrence era un bastardo, que no era digno de ser el heredero de Emilio
¡Esa mujer es una zorra Emilio, te está endosando ese hijo solo para beneficiarse de ti, no le creas que es tu hijo!
Alejandrina subi