Emilio jugó con los dos niño, no le importó empolvar sus finas ropas, ni estropear sus costosos zapatos al patear las pelota.- Los señores Mendoza no habían sido tan felices en mucho tiempo, la imágen de su primogénito jugando con su primogénito y su sobrino
A la hora del almuerzo, los niños se sentaron juntos, se reían bajito, habían quedado en jugar videojuegos en la habitación del niño Steven después del almuerzo, parecían llevarse muy bien
Alejandrina cariño, mi esposo y yo te debemos una gr