En el bullicioso bufete de abogados, la llegada de Grayson captó de inmediato la atención de todos, tanto hombres como mujeres. No era solo su reputación de figura poderosa lo que atraía las miradas; su gran estatura y su atractivo físico lo hacían imposible de ignorar.
Grayson se acercó a la puerta del despacho de Noreen. Su secretaria lo vio enseguida y, suponiendo que venía a ver a Noreen, aprovechó la oportunidad para hablar con él. Se acercó rápidamente con una sonrisa amable.
—Señor Lloyd