Ella solo pudo apartarlo con las manos mientras sus pies golpeaban con frustración.
Cuando Grayson notó que ella no le devolvía el mordisco, soltó una risita ahogada y dijo en voz baja: —"Acuéstate conmigo un rato. No tienes idea de cuánto te he echado de menos".
—Cariño, dime, ¿qué haría falta para que me perdonaras? —preguntó, con la voz teñida de esperanza.
Rápidamente añadió: —"Cualquier cosa menos un divorcio".
Daniella, exhausta y reacia a moverse, respondió bruscamente: —"Te perdono, per