¡Rayos!, ¡Estoy harto de todo esto!
Desde que Marion trajo a este rubio entrometido a mi casa, no he tenido un momento de tranquilidad, estoy vigilado las 24 horas del día.
El día mi cabeza había estado estallando, no pude quitarme de la mente cómo es que esa tonta chica me despreció. Me dejé llevar por lo que sentí en ese momento y le di el privilegio de que pasara la noche conmigo, no solo hablo de haberme acostado con ella, me inspiró una extraña confianza cuando la encontré llorando en