Grecia y Doris desde su asiento no dejaban de ver la escena, Noa caminaba y saludaba a la gente alrededor con una gran sonrisa, todos querían fotografiarse con el nuevo jugador, Jimena nunca lo soltó, estaba muy animada y se recargaba en Noa siempre que tenía oportunidad.
Doris susurró. “Amiga… ¿Quieres que nos vayamos?”.
Grecia negó con la cabeza, se levantó apresurada. “Vuelvo enseguida”.
Ella pasó entre la gente. “Permiso”. Estaba ofuscada, su corazón latía muy rápido.
Noa que la buscaba