Capítulo 64: Eso no le gustaba nada.
El corazón de ella se aceleró al mismo tiempo que sus manos empezaban a sudar por los nervios, volviendo a sentir el miedo embargando su cuerpo, tanto por lo que él había dicho como por la forma en que sus ojos se habían oscurecido.
Y aunque no estaba segura de si lo estaba imaginando, podía ver algo malo en ellos y le daba miedo porque está era la primera vez que ella notaba algo así en su esposo.
— Contéstame Sofía, ¿Por qué ahora escuchas mis conversaciones a escondidas? ¿Qué sucede conti