La llamada al señor Sergey Ivanov.
La mirada molesta de la bella rubia fulminaba al apuesto empresario. La había metido en problemas deliberadamente.
La chica tomó el teléfono de alta gama de muy mala gana.
— Alexander, soy yo, key, solo vine al centro comercial con un compañero de la universidad a tomar un helado, ¿Qué de malo tiene eso?
— No tiene nada de malo, pero eres nuestra hermana menor y es nuestro deber cuidarte, para que un chico pueda invitarte a cualquier lugar, primero tiene que pedirle permiso a papá y ob