—¿Y bien?— Caroline suelta un largo suspiro
—tranquila— le propina un beso en la frente
—¡Parker!— lo empuja levemente y él sonríe —dime la verdad por favor. ¿Qué sentiste?— la mirada de Taylor es intrigante
—no te quiero ofender…— la toma de la cintura
—¿A qué te refieres?— ella se suelta de su agarre, no le agrada para nada
—ven aquí, eres una gatita— sonríe ampliamente y la vuelve agarrar quedando a escasos centímetros —gracias, has cambiado mi vida— la abraza muy agradecido
—ay Parker,