El momento se vuelve tenso y silencioso. Caroline esta sorprendida, sintiendo ese fuerte ardor en su mejilla, mientras que el doctor y Lisandro están sin palabras.
—Jamás serás una Caristeas— agrega Berenice —personas pobres como tú, no merecen tener piedad, eres una interesada que te embarazaste de mi hijo para obtener dinero, pero primero muerta, muerta antes de que tengas nuestro apellido. Tú y esos mocosos jamás harán parte de mi familia
—¡Te dije que con mis hijos no te metas!— cada pa