—¿Acaso qué aparentaba ser a tu lado? —pregunta al acorralarla en la pared—. ¿Quieres aprovecharte de la situación para seducirme, así como lo has hecho con mi hermano? Dime…
La ira de Caroline aumentó con esas palabras, y reaccionó dándole a Lisandro una fuerte bofetada que lo dejó estático por un segundo.
—¡Respete, señor Lisandro! Usted puede tener pérdida de memoria y no creer en mí, pero una zorra no soy. Cuando solamente he estado contigo
—¡Mientes! —la toma de las manos para que esa acc