—¿Cómo es posible?—. Lisandro se colocó de pie y el oficial Harris se acerca para proteger a Andrea, pero ella lo mira para darle tranquilidad, por lo que su compañero de trabajo detuvo sus pasos.
—¿Cómo es eso de que eres la hija de la ex amante de mi padre? ¿Nos has estado espiando?—. La señala, pero Andrea no es cualquier mujer que se deja pisotear ante un hombre; por esa razón se levanta con firmeza, posando sus manos en la mesa y mirándolo con desdén.
—¡Usted, señor Lisandro Caristeas, no