—Papá…—. Connor se esfuerza por hablar.
—¡Hijo!—. Caroline lo mira con asombro.
—Aquí estoy, hijito, no te esfuerces, estamos aquí para cuidarte—. Le acaricia la mano.
—Tenía miedo, papá, estaba en la oscuridad, pero… un angelito me dijo que debía despertar—. Abre sus ojos y ve algo borroso.
—Mi amor, no te esfuerces, llamaré a la enfermera—. Se marcha muy emocionada, aunque sus piernas tiemblan.
—Hijo, sabía que ibas a salir de esto, aunque te confieso que sentí mucho miedo—. Se acerca aún más