Para Caroline, aquel juego picante con Lisandro le dejó la adrenalina al máximo. Era algo que, aunque tenía nervios de hacer, le encantó. Sabía que podía disfrutar de él y revivir momentos candentes del pasado, pero en fin, su objetivo era atormentarlo y lo mejor de todo es que lo logró.
Llega a su casa para recoger su pequeño equipaje y, para su sorpresa, Parker está con una chica platicando placidamente.
—Buenas noches… ¿No habíamos quedado que nos veríamos en el aeropuerto?— La incomodidad d