Capítulo 294. Pequeña imprudencia.
Amy Espinoza
Pandora no se movía. Solo miraba. Miraba con un brillo raro, tierno… y roto.
Yo la observé unos segundos. Esa mujer tenía algo… algo en su pecho que la estaba consumiendo silenciosamente. Y aunque no sabía qué era exactamente, lo intuía.
No se trataba solo de Adrián.
Había algo más.
Algo que pesaba.
—Pandora —la llamé suavemente—. Ven, si quieres. Mira lo chiquito que es.
Ella se acercó.
Muy despacio.
Como si temiera romper el aire.
Se inclinó apenas, suficiente para ver a Lior dor