Capítulo 201. Si querían guerra, la tendrían.
Maximiliano Delacroix
Me desperté antes que el sol.
No porque quisiera, sino porque no pude dormir. Giré mi vista a un lado y vi a mi esposa durmiendo a mi lado; traté de hacer el mínimo ruido, para no despertarla.
La ciudad estaba todavía a oscuras, pero mi teléfono ya vibraba con notificaciones.
Era como si el mundo entero se hubiera levantado para recordarme que ya no tenía paz.
Tomé el móvil con desgano. Los titulares me esperaban como cuchillos.
“Delacroix manipula la justicia para liberar