La sirvienta que había acompañado a la costurera hasta la alcoba de Raihan, de nombre Aramí, no tardó en buscar a Mayra y le relató que el Alfa había ordenado traer a una de las mejores costureras de Argán, y estaba presente Asiget. Aunque Aramí no había oído las intenciones de Raihan, solo se trataba de atar cabos.
La noticia dejó a Mayra bastante sorprendida. La costurera era la misma que confeccionaba los vestidos más finos y exclusivos para Asya, precisamente por orden de Raihan.
Mayra no t