Diosdado quedó tan perturbado como Zachary. Por más que intentaba encontrarle una explicación lógica a la situación, no conseguía hacerlo.
Una invitación de boda proveniente de Argán era algo completamente inesperado, y mucho más tratándose de las circunstancias actuales.
—¿Pero de quién? —soltó Diosdado—. ¿Quién lo estaría invitando a una boda en Argán?
—Raihan —pronunció Zachary—. Se casará con Asiget y me ha enviado una invitación para asistir a la ceremonia.
Ambos intercambiaron una larga