C126: DEJAR DE LUCHAR CONTRA EL ALFA.
Raihan se quedó frente al cadáver durante varios segundos. Sus ojos seguían fijos sobre Asya, pero la ira que lo consumía continuaba ardiendo con la misma intensidad.
Haber terminado con su vida no le producía alivio alguno. Al contrario, tenía la desagradable sensación de que aquella rabia seguía buscando una salida.
Comprendió que mantenerla encerrada para torturarla no habría calmado lo que sentía. Se había convertido en un problema demasiado grande, y eliminarla era, para él, la forma más r