"¿Tus normas?... No me has dicho nada de normas," respondió ella, mirándole con coqueteo.
"No seas tonta," replicó él.
"Antes de salir de esta casa, le di instrucciones claras a Heliana para que te enseñara la casa y te dejara hacer tu absurdo recorrido, pero había una condición. No ibas a hacer nada que fuera en contra de mis reglas en esta casa. Una de mis reglas era no dejar que nadie entrara en esas habitaciones de arriba. Tú...". Dio un paso hacia ella y ella subió rápidamente un peldaño.