Pregunta.
Odia las preguntas sin respuesta. Acababa de preguntarse cuál podría ser el problema que hacía que Evelina se mostrara tan reservada, pero no tenía respuesta para esa pregunta.
Eso le hacía sentirse débil, vulnerable. Odiaba sentirse débil y vulnerable. La última vez que se había sentido así fue cuando, de niños, a él y a Valeria los metieron en la 'habitación de reflexión' por portarse mal según los criterios de Magnus.
Se vio a sí mismo y a su hermana tumbados en aquella fría habita