El agua salió disparada por su nariz y bajó por su boca mientras se atragantaba, jadeando por aire.
Tuvo que usar la mano para cubrirse la boca y evitar que el agua cayera sobre la mesa y arruinara su vestido.
Dominic levantó la mirada, sus ojos entrecerrándose con preocupación. Le pasó una servilleta, y ella dejó el vaso de agua y la tomó para limpiarse la boca.
“Prosti menya…” dijo él sin darse cuenta, y ella levantó la vista confundida, con la nariz roja.
“¿Eh? ¿Qué es eso?”
“Nada.” respondi