Las botas de Taron golpean en el suelo detrás de mí, pongo todo en el mostrador, apresurándome nuevamente a la despensa a buscar los ingredientes para hacer la loción. Me muevo más rápido esta vez. No puedo estar sola ahí con él otra vez.
Cuando regreso a la mesa, han extendido el periódico, Dove salta estirando la mano para sacar el delantal de Sawyer de la puerta.
—Puedes usar esto. —Él lo recibe pasándolo por su cabeza
—. Si te cae de este aceite en tu ropa, se va a manchar.
Presionando mis