Sosteniendo profundamente dentro de ella, gimo otra vez mientras mi polla late, mientras lleno el condón. Me aferro a ella como mi ancla para este mundo. Mi mente está en blanco y todo lo que sé es que ella y yo compartimos esta experiencia.
Es increíble.
Gradualmente, el mundo comienza a volver a enfocarse. Estoy respirando con dificultad y abro los ojos para verla sonriéndome. Ella se levanta para besar mi cuello y yo ahueco la parte de atrás de su cabeza, sosteniéndola hacia mí. Envuelvo mi