La cabaña del capataz está a unos treinta metros colina arriba de la casa. La puerta se pega un poco, pero Sawyer la abre y cruza para abrir una pequeña ventana.
—Está un poco mal ventilado, pero se le pasara pronto. — Abre una puerta estrecha en la esquina trasera—. Baño completo por aquí. Armario por allá.
Dejo caer mi maleta, mirando alrededor del pequeño espacio.
—No está mal.
—Puedes venir a la casa cuantas veces quieras y comerás con nosotros. —Camina hacia la puerta, sus botas golpeando