Alessandro
Llego al restaurante poco antes de las nueve.
Cuando el maître me lleva a las mesas del último piso, sé que Eric quiere que estemos allí por una razón. Lo encuentro sentado al fondo en un reservado elegante comiendo un desayuno continental.
Él asiente cuando me ve.
—Traedle lo mismo que a mí, por favor—le dice al maître, quien asiente y se aleja para satisfacer mi pedido.
Me siento frente a Eric y lo miro.
—Supongo que yo comiendo significa que voy a estar aquí por un tiempo.
—Sí, y n