Antes de que pueda agacharme, una luz estalla detrás de mi ojo izquierdo mientras su puño golpea mi pómulo. De hecho, veo estrellas.
—Joder —gimo, tambaleándome hacia atrás y sosteniendo mi rostro.
El dolor se irradia a través de mi cráneo, hacia mi sien. Él está peor, agitando su mano.
— ¡Joder! —Grita más fuerte. Espero que se haya quebrado.
—Si calmaras tu culo y hablaras conmigo…
—¿Quién más sabe de esto?
Me duele cuando muevo la cabeza.
—Ruby…
—Ruby. —Tensa su mandíbula —. Suena como algo