Mundo ficciónIniciar sesiónSus ojos azules se ponen en blanco, y ella sacude el bolígrafo.
—Ya no soy un bebé.
—Definitivamente no eres un bebé. — Mis ojos hambrientos, inspeccionan su hermoso cuerpo.
Mi mirada cae brevemente sobre sus senos y sus mejillas se ruborizan. Ella pone sus manos en mis muslos, y trato de recordar si tengo otro condón. Debería haber comprado una caja entera.
—Fírmalo.
—Es una pérdida de tiempo. Nada podría mante







