Sara se encontraba en el apartamento, sumida en sus pensamientos, sintiendo la distancia entre ella y su esposo.
La tensión había estado presente en su relación y la soledad comenzaba a pesarle.
De repente, sin previo aviso, la puerta se abrió y allí estaba él, con un ramo de flores en sus manos. Una mezcla de sorpresa y emoción inundó el ambiente mientras él sonrió con lágrimas en los ojos.
Ella, después de todo lo que pasó, se alejó. Porque simplemente no podía soportar el hecho de que le