Capítulo 47 – Reconstruyendo los pedazos
Gabriel caminaba de un lado a otro en la amplia sala de la mansión, su paciencia a punto de agotarse. Cada minuto que pasaba, la ansiedad crecía dentro de él. Sabía que Isabela estaba en el despacho con el doctor Ruíz, y aunque le había prometido no interrumpir, el tiempo se estiraba como un pesado manto sobre sus hombros.
No era fácil estar al margen, pero comprendía que ella necesitaba este espacio. Más que nunca, Isabela merecía encontrar la paz que h