PARTE DOS: EL PLAN DE UNA VENGANZA
CAPÍTULO QUINCE
Seis de la mañana y como Ricardo una noche anterior había dicho, un cambio se avecinaba, no solo un cambio en ella sino, un total cambio en su vida. En la vida que ella misma había querido cambiar siendo guiada por la sed de venganza que podía ser rota porque la realidad es que las venganzas eran como un hechizo y al final, todos los hechizos son capaces de romperse.
—Señorita Verónica Dantes —dijeron tocando la puerta al momento que tocaba