Vincenzo
Dos semanas después...
Después de dos semanas ya estaba loco deseando tener a Maria Luiza en mi cama, en mis brazos y devorarla de todas las maneras posibles.
No soportaba dormir en la misma cama que ella y no hacerla mía. No poseerla me estaba volviendo loco. Aquella chica me volvía loco de deseo, de lujuria y hasta el punto de cometer una locura sólo porque deseaba devorarla tan ardientemente.
Este deseo por una chica tan inexperta no debería suceder, pero entiendo que sucede porqu