Vincenzo
Después de unos veinte minutos en el baño, Malu volvió increíblemente sexy. Llevaba el pelo suelto, un top rojo que dejaba ver su escote y sus curvas. Era muy corto y pude ver sus bragas rojas de encaje. No eran unas bragas diminutas, pero me pusieron lo más cachondo posible. Malu tenía ese control y dominio sobre mí, sólo con mirarla ya estaba completamente cachondo y loco de deseo por ella. Pero ella nunca lo sabría. Primero porque no muestro nada a ninguna mujer y segundo porque nun